Refuerzo de pilares deteriorados o insuficientes para recuperar su resistencia original, mejorar la estabilidad del inmueble y prevenir daños estructurales futuros.
La rehabilitación de edificios y fachadas en Alicante es uno de nuestros puntos fuertes. Desde pequeñas grietas que escondían grandes problemas, hasta humedades que parecían nada y luego penetraban el hierro.
Trabajamos con comunidades locales y personas que un día miran la fachada y notan algo extraño, o que descubren durante las reparaciones que el revestimiento no aguanta bien.
Miramos de cerca, contamos lo que hay y si tenemos que actuar, lo hacemos sin más. Las fachadas y los edificios tienen su historia, y eso cuenta.
Soluciones técnicas para reforzar estructuras dañadas o debilitadas, mejorando la estabilidad del edificio y garantizando seguridad, resistencia y durabilidad a largo plazo.
Refuerzo de forjados para aumentar su capacidad de carga, eliminar deformaciones y recuperar la seguridad estructural en viviendas, locales y edificios antiguos.
Refuerzo de pilares deteriorados o insuficientes para recuperar su resistencia original, mejorar la estabilidad del inmueble y prevenir daños estructurales futuros.
Vivo en un edificio del centro y la fachada tenía unas manchas de humedad que no había quien las quitara. Llamé a la empresa y resultó que el agua entraba por una junta de la azotea que nadie había mirado. Arreglaron eso y luego la fachada. Llevamos dos años y ni rastro.
En mi comunidad llevábamos tiempo discutiendo si arreglar las grietas de la fachada o no. Ellos vinieron, explicaron bien lo que pasaba y por dónde había que actuar. La comunidad aprobó la obra en seguida. El trabajo quedó limpio y los vecinos contentos.
En mi comunidad llevábamos años con humedades en el garaje justo debajo de la cubierta. Nadie daba con el origen. Esta gente hizo una prueba de agua, vieron que se colaba por una junta mal sellada de la azotea, la repararon y adiós humedades. Profesionales y sin engañar.
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Llevamos décadas trabajando en esta ciudad y sus pueblos. Sabemos cómo se construía en cada barrio, qué materiales se usaban según la época y por dónde suelen fallar las fachadas aquí. No venimos con manual genérico, venimos con la experiencia de cientos de casos parecidos al tuyo.
Detrás de una mancha de humedad puede haber una tubería rota, un tejado mal sellado o una junta que ya no sirve. Nosotros no nos quedamos en lo que se ve a simple vista. Buscamos el origen aunque haya que abrir un poco para encontrarlo. Así arreglamos de verdad, no tapamos.
Si vives en un bloque, sabes lo difícil que es poner de acuerdo a los vecinos. Nosotros ayudamos con eso. Vamos a las reuniones si hace falta, explicamos el problema con claridad y presentamos presupuestos que entiende todo el mundo. Facilitamos el proceso para que la comunidad pueda decidir sin peleas.
Localizamos por dónde entra el agua antes de tocar nada. Puede ser una grieta fina, un canalón roto o una junta mal sellada. Reparamos el origen y después la fachada. Así la humedad no vuelve.
No todas las grietas son iguales. Distinguimos las que solo afectan al revestimiento de las que avisan de algo más serio. Sellamos bien, con materiales que aguantan el movimiento natural del edificio sin abrirse otra vez.
El moho no es solo feo, también daña la pintura y puede afectar a la salud. Limpiamos en profundidad y aplicamos tratamientos para que tarde en volver a salir. Revisamos también si hay humedad detrás que lo alimenta.
No es solo pintar por encima. Preparamos bien la superficie, saneamos lo que esté suelto y aplicamos pinturas transpirables que dejan respirar la pared. La fachada dura más y aguanta mejor el sol y la lluvia de Alicante.
Si vives en un piso, lo suyo es que esté alguien de la comunidad o el presidente para que le expliquemos lo que vemos. Pero si es un bajo o un local, mejor si estás tú para contarnos lo que has notado. Si no puedes, nos apañamos igual y luego te llamamos.
Se puede hacer por partes, claro. Si el problema está solo en un trozo de fachada, se arregla ese trozo. Pero hay que mirar que el resto no esté también tocado y no lo sepas. A veces el vecino de arriba tiene lo mismo sin haberse dado cuenta.
Un edificio de cuatro o cinco plantas, si no hay complicaciones, en un par de semanas suele estar. Depende del tiempo también, si llueve no se puede pintar. Pero te damos fechas reales y cumplimos con lo acordado.
Pintar es pintar. Rehabilitación es cuando además arreglas lo que está roto, sanas lo que está suelto, tratas humedades o refuerzas grietas. Si solo pintas encima de lo malo, a los pocos meses salta otra vez. Nosotros hacemos las dos cosas, pero primero lo primero.
Cuando haya un día de viento fuerte, sal a mirar la fachada. Verás si alguna zona vibra más, si suena a hueco al golpearla o si se mueve algo. El viento es buen aliado para descubrir partes desprendidas que aún no han caído. Si ves algo raro, mejor revisarlo antes de que vuele.
Las ventanas y sus bordes son puntos débiles. Mira si el marco se separa de la pared, si la junta está rota o si el agua se queda en el alféizar. Por ahí se cuela el agua sin hacer ruido y luego aparece dentro de casa. Una pequeña gotera en la ventana puede acabar pudriendo la fachada alrededor.
Cuando alguien trabaja en la fachada, pregunta cuánto cubre la garantía y qué incluye. No es lo mismo una garantía que cubre solo la pintura que una que cubre también humedades futuras o desconchones. Las empresas serias responden claro a eso y lo ponen por escrito.
Si entras al portal o a tu casa y huele a humedad pero no ves nada, el problema puede estar dentro de la pared. Ese olor significa que algo se está pudriendo o que el agua está circulando por dentro. Merece la pena buscar aunque no se vea todavía.